1995

De cómo Anselmo de Piñones y CCyLB conocen a/la Gloria/gloria

Acompañé a la Berrete Nicanor Pé durante unos días en su búsqueda por la ciudad. Tras recorrer un ingente número de tabernas (¡Un tributo a la Sangría!), cabaret, salas de espectáculos y una numerosa retahíla de entrevistas, la ciudad se llenó de Muquetas del grupo y de afiches con su trayectoria, viajes y apostillas. Las ofertas comenzaron a llegar sin descanso.

Distrito

Después de pisar los escenarios de la excelsa cultura zaragozana (Paraninfo y Biblioteca), CCyLB decidieron iniciar una gira por los locales más underground de la cultura local.

Sala Distrito

Anselmo de Piñones en la entrada a la sala Distrito

Para comenzar esta andadura, nada mejor que la sala Distrito, un estrechísimo sótano del casco viejo de la ciudad.

Canisio Culeras y Las Berretes

Cartel del show

El local estaba regentado por Agustín, Justo y Miguel El Moco, quienes en todo momento apoyaron a la banda y prestaron su colaboración más entusiasta para que todo saliera perfecto.

Canisio Culeras y Las Berretes

Escenario de la sala Distrito

Se pasaron verdaderos apuros para acoplar a los seis músicos y toda su parafernalia en el exiguo escenario. Al final todo encajó y el espectáculo se saldó sin heridos, ni por la interacción entre los instrumentos y el público, ni por la asfixia que provocaba el humo.

Canisio Culeras y Las Berretes

El espectáculo se saldó sin heridos, ni por la interacción entre los instrumentos y el público, ni por la asfixia que provocaba el humo.

El grupo realizó todo el concierto oculto tras un velo trasgresor, lo que les provocó una severa pérdida de líquidos, por lo que hubieron de trasegar bastantes jarras de cerveza, Sangría y alguna que otra botella de champán para prevenir una deshidratación o, lo que es peor, una consunción.

Las Berretes

Las Berretes a punto de sufrir una consunción

Fue tal la intensidad del espectáculo, y tanta la estrechez del local, que varios de los asistentes precisaron de ser reanimados en el exterior con claros síntomas del Síndrome de Estocolmo.

Canisio Culeras y Las Berretes

Varios de los asistentes mostraron síntomas del Síndrome de Estocolmo

Mi hermano de padre Fulgencio captó el espectáculo con su tomavistas desde un lugar privilegiado, situado entre las escaleras que daban acceso al local y los excusados.

Y allí estaba yo, Anselmo de Piñones, para ser testigo y cronista de estos sucesos, en el año del Señor de 1995.

El Monaguillo

Canisio Culeras y Las Berretes

Cartel del show

Dispuestos a una mayor profusión sonora, CCyLB crean un sello discográfico llamado MU Records para realizar registros sonoros de algunos espectáculos. Cuando el grupo, ahondando en la subcultura zaragozana, toca en el amplio sótano del bar El Monaguillo, hay un lleno absoluto y una expectación sin límites.

Canisio Culeras y Las Berretes

Sótano del Monaguillo

El local, antigua bodega de ladrillo y decorado con motivos religiosos, encajó a la perfección con el atrezzo de la banda quien se sintió en su ambiente.

Canisio Culeras y Las Berretes

Berrido de Canisio en sol mayor

Canisio se hizo confeccionar un traje de monaguillo especial para la ocasión y muy a juego con el entorno.

Canisio Culeras y Las Berretes

Laguna nemotécnica de Canisio

Actuaron en dos ocasiones, y al término de las mismas hicieron corear al público la canción Cantata Calcutiana.

Canisio Culeras y Las Berretes

Canisio entona la Cantata Calcutiana

El segundo día se realizó un registro sonoro de la Cantata Calcutiana.

Canisio Culeras y Las Berretes

Las Berretes corean la Cantata Calcutiana

Más tarde, dicha grabación se recogió en un single que editó The Mother of Calcuta Records, una discográfica que obligó a cambiar para ese disco el nombre del grupo, por otro más sonoro y de difusión internacional: Los Monaguillos Yeyés.

Canisio Culeras y Las Berretes

Portada del single Cantata Calcutiana

El disco fue un superventas en Radio Vaticano en el año 1995. Este suceso, y ciertas destilaciones aromáticas, inspiraron al grupo la creación de una emisora de radio clandestina a la que llamaron Radio Canisio.

Canisio Culeras y Las Berretes

Logotipo de Radio Canisio

Su contenido era netamente underground de culto.

Radio Canisio

Primiano Iturbe, locutor de Radio Canisio

Al frente de la misma, colocaron como locutor a Primiano Iturbe, a quien conocieron tiempo atrás mientras les realizó una entrevista en RadioActividad, emisora local. Y allí estaba yo, Anselmo de Piñones, para ser testigo y cronista de estos sucesos, en el año del Señor de 1995.

El Real

El Real

Sala El Real

Con el patrocinio de Distribuciones Cortés, se convocó en Zaragoza el 1er Concurso de Música en Vivo El Real. Las actuaciones tendrían lugar en la sala El Real, situada en el pasaje El Ciclón, en el casco antiguo de Zaragoza.

Fueron seleccionados 20 grupos para participar en la primera fase del concurso, con los que se elaboró el presente cartel.

Canisio Culeras y Las Berretes

Cartel del concurso

Debido a la inclinación con la que se diseñó el cartel, acabó por caerse del mismo el grupo Fiesta Mundial y la organización cubrió tal contingencia invitando a CCyLB a cubrir la vacante y clausurar esta fase del concurso. El grupo tuvo en cuenta la ubicación y el carácter del local, y decidió acudir con un espectáculo en el que primaba la majestad de su vestuario, la magnificencia de sus coreografías, el esplendor de sus letras y la grandiosidad de su música. El grupo dio un espectáculo constreñido porque así se sintieron en escena, ya que el escenario era lo más parecido a un gallinero que jamás se haya visto.

Canisio Culeras y Las Berretes

Escernario de El Real

El acceso al mismo era difícil e incluso peligroso, incumpliendo de forma clamorosa la Ley de Espectáculos, Variedades y Ergonomía.

Canisio Culeras y Las Berretes

Un gran ejercicio de contención evitó que los músicos cayesen del escenario.

Canisio Culeras y Las Berretes

Canisio ejecutando un berrido edulcorado

Los pies de los micrófonos estaban fuera del escenario, no había sitio para tantos pies ahí arriba. Mi hermano de padre Fulgencio obtuvo diversas instantáneas del show.

Canisio Culeras y Las Berretes

En esta instantánea, Canisio recapacita y repasa los planos para conseguir encajar a toda la banda en tan reducido espacio.

Sin posibilidad de moverse, el grupo quedó encajado como piezas de Tetris durante toda la actuación.

Canisio Culeras y Las Berretes

Incontinencia bucal y sonora

Se había previsto todo para que a los promotores no les costase un céntimo el desarrollo del concurso, y que los músicos y espectadores les llenasen el garito y se dejasen los cuartos en la barra del bar.

Canisio Culeras y Las Berretes

La letra pequeña del concurso

Eso sí, el personal de la sala fue muy amable y les dejó hacer todo el trabajo sucio, por lo que pasaron todo el día afanados con el transporte y montaje de los instrumentos en el escenario. Como única recompensa obtuvieron compartir camerino con Nexus, un grupo, a excepción del que tocaba el tambor, formado íntegramente por chicas. El primer premio eran 500.000 pts. en metálico y doy fe de que ni CCyLB, ni yo, vimos un real de El Real. En todo caso, aligeramos un poco sus bodegas de algunos destilados.

Bonanza

Manuel y Tico-Tico en la puerta del Bonanza

Al terminar el espectáculo, fui a tomar unas Sangrías a una taberna llamada Bonanza, a la que solía acudir con cierta frecuencia.

Bonanza

Manuel escancia un destilado de ciruelas cárdenas

Manuel, el dueño, era una persona afable y de buena conversación. Situado en un rincón, encontré un tipo que despertó mis sospechas, al que llamaban Tico-Tico. Lo vigilé discretamente y observé que la gente se acercaba a él y, tras una corta conversación, y a cambio de dinero, les entregaba un pequeño paquete. Intrigado por el asunto, me acerqué a él y le dije que yo también quería.

Tico-Tico

Tico-Tico

Me dijo: “Dos mil”. Le entregué el dinero y me dio un fardel del tamaño de un sobre. Terminé mi quincuagésima Sangría y salí a la calle dispuesto a saber cuál era mi botín. Bajo la luz de una farola destapé el envoltorio y una Muqueta apareció antes mis ojos. Una nota escrita con recortes de periódico ofrecía una plétora de mercancías: insignias del grupo, sudor de Canisio embotellado, esquirlas de dientes de Berrete, hilos de su ropa bendecidos… “¡Tomates y Cebollas”!, exclamé indignado. ¡“Están traficando en el mercado negro con objetos de CCyLB”! Acudí presuroso a Las Minas. El grupo estaba contemplando un tabloide del día y me acerqué para echar un vistazo.

Canisio Culeras y Las Berretes

Reseña en la prensa del concurso

En esta ocasión, el becario de turno de El Periódico había renombrado al grupo de original forma: pone Camisio en vez de Canisio. Una nota a pie de página, indicaba que cuando el director de El Periódico tuvo noticias del error, mandó parar las rotativas al descubrir la errata, pero ya era tarde. El becario adujo en su descargo que se hizo un corte en el dedo índice de la mano derecha al prepararse el almuerzo, y que a pesar de necesitar un aparatoso apósito profiláctico para la herida, no pidió la baja y siguió trabajando para que la edición saliese a tiempo. La proximidad en el teclado de las letras N y M hizo el resto. Eso sí, el ATS de la empresa medicó al becario contra el “Síndrome del Dedo Gordo” y quedó en observación para ver la evolución de la torunda. Iba a comentar a los muchachos lo que me había ocurrido en el Bonanza, cuando el tipo que estaba traficando en el mercado negro apareció de improviso.

Tico-Tico

Tico-Tico

Fue recibido con gritos de “hevy-pop-jazz” y se sentó a mi lado. Vi cómo entregaba un fajo de dinero a La Berrete Hortensia, recogía una bolsa que le entregó La Berrete Nicanor Pé, comentó algo brevemente con La Berrete Enano Andrade y desapareció. Para mi estupor, el propio grupo estaba trapicheando con su material. “¡Tomates y Cebollas”!, pensé, ¡”Qué talento, y qué omnumiscencia”! Una vez más, la capacidad de CCyLB para asombrarme, no tiene límites.

Y allí estaba yo, Anselmo de Piñones, para ser testigo y cronista de estos sucesos, en el año del Señor de 1995.

Obbe

El grupo se encerró en Las Minas durante una semana para realizar un registro sonoro con nuevo material.

Canisio Culeras y Las Berretes

Mugido Cañí en formato casette

Resultado de tan mística experiencia fue “Mugido Cañí”, un casete con las piezas Morro de Concejal”, “Visiones Proféticas”, “Polka Sintáctica”, “Culo de Fresa”, “Días de Resaca” y “La Píccola Canzoneta”. Durante la grabación consumieron ochocientos cuarenta y siete litros de destilado, trescientos diecinueve litros de café, seis kilos de aromas, y otros elementos de los que no estoy autorizado a comentar. Además, tras conocer la excelsa cultura zaragozana (Paraninfo y Biblioteca), y los locales más underground de la cultura local (Distrito, El Monaguillo, El Real), CCyLB decidieron hacer un poco de turismo y conocer lugares más populares del entorno, ambientarse de sus costumbres y descubrir sus destilados.

La Berrete Nicanor Pé nos llevó a un lugar llamado Épila. Allí se encontraba la sala más importante de La Ribera, la sala Obbe.

Canisio Culeras y Las Berretes

Omnumiscencia visual cerca de Épila

A mitad de camino encontramos en lo alto de una colina, una chapa con forma de toro que se parecía enormemente al emblema del grupo, y aquello fue tomado como una buena señal.

Canisio Culeras y Las Berretes

Cartel del show

La sala Obbe colmó las expectativas del grupo. Como habían supuesto, se trataba del típico pub de pueblo lleno de luces desfasantes y música chunda-chunta-tira la lira, donde se consumía mayormente botellines de agua.

El evento causó curiosidad en Épila, poco acostumbrados a recibir artistas de la capital. Un reportero de Radio Épila, se trasladó hasta la sala del concierto para realizar una entrevista al grupo. El periodista, de claro acento extranjero, -portugués o asimilado-, fue incapaz de decir bien ni una sola vez el nombre de la banda ni aún leyéndolo, lo que causó una grata impresión al grupo, que respondió a sus preguntas amablemente. A lo largo de la entrevista, el periodista se destapó como un agudo humorista, pues se dedicó a tergiversar los nombres de las canciones hasta la extenuación. La hilaridad llegó al cúlmen cuando preguntó a CCyLB detalles sobre su canción “Visiones Profilácticas”. La entrevista hubo de suspenderse abruptamente, pues el grupo fue conducido a cenar a un bar de carretera. Cenaron fritanga de merluza del Jalón, rebozada a la epilana y ahogada en su propio jugo.

Canisio Culeras y Las Berretes

Escenario de la sala Obbe

Esta fue la primera vez en la que hubo seguidores del grupo que se desplazaron desde la capital y otros pueblos para ver esta actuación.

Canisio Culeras y Las Berretes

Canisio con ojos de resaca

Y acaeció una sorpresa sin parangón: CCyLB salieron a tocar sin velo trasgresor y con unas camisetas que llevaban estampado el emblema del grupo, y que habían sido enviadas desde Roma por Pietro di Scala.

Canisio Culeras y Las Berretes

Camisetas enviadas por Pietro di Scala

Para los melómanos, les diré que como recuerdo de esta experiencia, el grupo compuso la pieza “Afterjorl”, estrenada varios años más tarde y de la que hablaré en su momento. Mi hermano de padre Fulgencio hizo numerosas instantáneas.

Canisio Culeras y Las Berretes

Canisio Culeras y Las Berretes en el camerino de la sala Obbe

Esta foto está tomada momentos antes de salir a escena. En el centro está Canisio con ojos de resaca. De izquierda a derecha, Las Berretes: Curro Matachín aparece con una profunda cicatriz en la mejilla, fruto de un encuentro fortuito con la puerta del frigorífico; el Enano Andrade luce calzón color Caldero Rusiente; Nicanor Pé con afiladas patillas de hacha marca Bellota; Hortensia luce barba y cabello rubio, aleación platino; y nº 50 lleva barba de tres meses y medio, decolarada con agua oxigenada y güisqui. Yo también tuve una entrevista con Ulpiano Abarca Suelta, agricultor y latifundista de la zona.

Canisio Culeras y Las Berretes

Ulpiano Abarca Suelta, agricultor y latifundista

Ulpiano era un experto en destilaciones y le encargué la urgente tarea de conseguir un destilado lo más parecido posible al Slivovice.

Canisio Culeras y Las Berretes

Tonel de Slivovice

La entrevista me dejó un buen sabor de boca, especialmente un vino rancio y sustancioso, que nos sirvió su mujer. El vino se llamaba Cá, trai el Belulo. Y allí estaba yo, Anselmo de Piñones, para ser testigo y cronista de estos sucesos, en el año del Señor de 1995.

Leciñena

Canisio Culeras y Las Berretes

Nando Serrallonga de Magallonera Management

Nando Serrallonga de Magallonera Management intermedió una actuación de CCyLB con el Excmo. Ayuntamiento de Leciñena para, según propias sus palabras: “Llevar un soplo de aire fresco al pueblo”. El alcalde, Desiderio Marín, encontró la idea atractiva, pues en la fecha propuesta para la actuación, el 29 de julio, el tiempo suele ser de bochorno en la zona, así que pensó que un poco de aire fresco no vendría mal a los vecinos. El día 29 de julio se registró una temperatura en la zona de 42º a la sombra. Estas condiciones climáticas propiciaron la formación de tornados en el área de Los Monegros de intensidad fuerte a muy fuerte. Uno de ellos sorprendió a la furgoneta de CCyLB a la salida de una curva cerrada, y su vórtice a punto estuvo de succionar el vehículo. Tras perderse varias veces por el desierto monegrino finalmente amerizaron en Leciñena.

La Jota

Reproducción del cuadro La Jota, obra del afamado artista local Francisco Marín y Bagüés

El grupo fue recibido por Nativel Precario, Presidenta de la Asociación Recreativa Mafia Leciñenense, quien les hizo entrega de una reproducción del cuadro La Jota, obra del afamado artista local Francisco Marín y Bagüés. Como agradecimiento al caluroso recibimiento, la Berrete nº 50 improvisó un strep-tease que encandiló a la parroquia del Casino Bagüés.

Canisio Culeras y Las Berretes

Cartel del show

Un sobrino nieto del pintor Marín y Bagüés, Sebi Marín fue el encargado de ejecutar el cartel anunciador del concierto. Acuciado por la carencia de Letra-Set, Sebi improvisó una inspirada tipografía de trazo libre, que supo armonizar en su diseño minimalista. La Asociación Recreativa Mafia Leciñenense, recompensó tan arduo esfuerzo creativo, con un Vale Regalo en la papelería Canudo de Zaragoza. Sebi gastó las 5.000 pts. en plástico de embalaje de burbujas, destinado a la realización de su próxima perfomance Música de las Burbujas, en la que el artista explotaría con sus uñas las burbujas del plástico de embalaje y el sonido sería emitido por el servicio de megafonía del pueblo.

Canisio Culeras y Las Berretes

El espectáculo que CCyLB ofreció, tuvo lugar en la Casa Cultural

Canisio Culeras y Las Berretes

Inicio del show

Esta fotografía, obtenida por mi hermano de padre Fulgencio, corresponde al inicio del concierto. En la esquina izquierda se distingue a Fernando Serrano, fotógrafo local amigo del grupo, quien ilustró con sus diapositivas el show.

Canisio Culeras y Las Berretes

Derroche de virtuosismo sonoro

En esta ocasión, CCyLB decidieron hacer un espectáculo mixto: una primera parte en la que portaban el velo trasgresor y los trajes diseñados por El Vaso Solanas y Marteles, un interludio, y una segunda parte en la que no llevaban el velo trasgresor y cambiaban su indumentaria por las camisetas con el emblema del grupo que había realizado Mari Mar Iscal. Esta fotografía, realizada por mi hermano de padre Fulgencio, corresponde al interludio, y más concretamente al final del deshabillé de unas sudorosas Berretes.

Canisio Culeras y Las Berretes

Canisio lee las jocosas citas que numerosos personajes ilustres han vertido sobre el grupo.

Canisio Culeras y Las Berretes

Cambio de vestimentas

Canisio Culeras y Las Berretes

Canisio inicia una coreografía espasmódica

Canisio Culeras y Las Berretes

Eh, Jefe! Buoh…

El calor y ambiente en la sala era tal, que podría haber sido cortado con una máquina de filetear embutidos.

Canisio Culeras y Las Berretes

Fernando Serrano, cada vez más aturdido por las espesas vaporadas de sudor y humo

Al fondo, posando a la egipciaca, aparece un descamisado Fernando Serrano, cada vez más aturdido por las espesas vaporadas de sudor y humo. Al término del mismo, tuvo que ser rescatado de su ubicación por Lourdes, que con una escalera de mano lo desencaramó de su posición, con claros signos de embriaguez sensitiva y de la otra.

Canisio Culeras y Las Berretes

Lucía de Pé, Presidenta del Club de Fans de CCyLB, despliega la maleta chiringuito de mercadeo del grupo.

Esta otra instantánea recoge el momento en que Lucía de Pé, Presidenta del Club de Fans de CCyLB, despliega la maleta chiringuito de mercadeo del grupo. Venden los casetes “La Muqueta” y “Mugido Cañí” a 495 pts. cada una, y camisetas con el emblema del grupo a 995 pts. Las camisetas se vendieron muy bien, y pronto se empezaron a ver en los espectáculos a numerosos fans que las vestían.

Y allí estaba yo, Anselmo de Piñones, para ser testigo y cronista de estos sucesos, en el año del Señor de 1995.

Cabodaño

Por aquellos días tuve unos ataques de amnesia terribles, a consecuencia de un exceso con el licor de ciruela de Ulpiano, el latifundista de Épila.

Ciruelosis Crónica Aparente

Ciruelosis Crónica Aparente

Me había enviado las primeras botellas de Ulpianovice, un destilado casero similar al Slivovice, de excelente sabor pero al que todavía le faltaban algunas cuantas condensaciones. Recibí una buena noticia: un telegrama de mis padrinos, en el que anunciaban el envío a mi banco del Cabodaño correspondiente por mi mayoría de edad. El Cabodaño es una costumbre familiar que consiste en la entrega de un aguinaldo, normalmente en metálico y de una cuantía elevada, y que suele ser el aviso o preámbulo de la boda del agasajado.

Tomates y Cebollas

Dúo cochin Tomates y Cebollas

“¡Tomates y Cebollas!”, llegaba el Cabodaño para mi boda y yo no tenía novia… ¿Qué podía hacer? ¡Como no ocurriera un milagro…! Dejé a un lado semejantes cavilaciones y continué con el estudio evolucionado de los legajos hallados en Las Minas. Mis disertaciones sobre la Guía Práctica para Construir el Arquetipo Mágico eran fuente de polémica por parte de los académicos, aunque bien recibidas por el grupo.

CCyLB habían adaptado el Canon Chaparrense Ilustrado a las piezas musicales que estaban componiendo, dotándolas de una nueva arqueometría tímbrica y multifónica. Además, las letras de dichas piezas son palabras literales extraídas del memorial El Culto Prohibido a la Bicha de la Mina y Del Tercer Ojo al Uno e Indiviso. Sus nuevos movimientos en escena eran heterogéneas adaptaciones de Experiencias Extracorporales: El Sendero PicassoVisión y El Sendero DalíVisión y del Análisis Conceptual de la Morfología Taurológica Aplicada al Cuerpo. Una noche en que hice una visita a la gótica taberna Sevilla, entablé una conversación con Javier, el dueño, acerca de una recóndita gruta situada en los Pirineos, donde una leyenda cuenta que hay grabado un dibujo de una misteriosa cabeza de toro representando al Arquetipo Mágico del Universo. Me dio todos los detalles para acceder a la gruta y recomendó acudir la noche de San Juan. Al cerrar la taberna, me propuso acudir a una fiesta multitudinaria llamada Oktoberfest, la Fiesta de la Cerveza.

Polainas sirviendo Pivo

Polainas sirviendo Pivo

Accedí de buen grado mientras mi mente evocaba a Polainas sirviendo Pivo. ¡”Qué recuerdos, Tomates y Cebollas”! El recinto donde se celebrara el Oktoberfest era un parque de atracciones al aire libre. El recinto estaba atiborrado de gente que bebía sin cesar jarras y más jarras.

Oktoberfest

Gloria en el Oktoberfest

Las camareras eran todas mujeres, algunas de las cuales portaban veinte jarras llenas en sus manos. “¡Menudo equilibrio!, pensé”. Javier pidió unas jarras y me contó una interesante historia relacionada con sus ancestros y el Santo Grial. Tan interesado y emocionado estaba con la conversación, que hice un aspaviento con los brazos y tiré varios vasos que había en la barra. Trastornado por el suceso, iba a disculparme cuando me giré y vi un ser cuya descripción escapa a mi entendimiento.

Anselmo de Piñones

Sus ojos se posaron en los míos y un retortijón como jamás había sentido estremeció mi organismo y me desmayé

Anselmo de Piñones

¿Qué me estaba pasando? ¿Había tenido una experiencia extrasensorial? ¿Acaso un encuentro en la quinta fase?

Lo siguiente que recuerdo es una sensación de placer y almíbar, el arrope de algo blando y carnoso, un aroma de lulo, y un deleite sin igual. Alguien decía algo pero yo lo escuchaba como de lejos, no quería pensar ni abrir los ojos.

Me dieron de beber unos sorbos de cerveza y recuperé un poco mi estado de ánimo lúcido. En el local solamente quedaba una mujer de aspecto firme y contundente, con una mirada lánguida y una sonrisa sempiterna. Me miraba con expresión mística y a la vez depredadora. Su aspecto me resultó agradable y necesario. Me llevó fuera del recinto, nos sentamos en un banco y entablamos conversación.

Anselmo de Piñones

Anselmo y Gloria comienzan a festejar

Se llamaba Gloria de Arousa. Había venido a la fiesta como camarera generala, y era el ser más ubicuo, armonioso y sensible que jamás he conocido. Poco a poco fuimos intimando y comenzamos a festejar. Ella era de muy cerca de Finisterre, el fin del mundo, y además una habilidosa cocinera que regentaba un restaurante vegetariano llamado El Laterío, del que me hice parroquiano y consumidor habitual del Néctar de Ciruela Agria, excelente licor que Gloria preparaba de estraperlo para sus amigos y clientes especiales.

Canisio Culeras y Las Berretes

El Laterío

El Laterío ostentaba una máquina nueva que captó mi atención desde el primer momento. Era una mezcla de aparato de televisión y máquina de escribir.

Canisio Culeras y Las Berretes

El Ordeñador

El cacharro en cuestión se llamaba Ordenador (Gloria y yo lo llamábamos de manera cómplice el Ordeñador) y permitía conectarse a otros Ordenadores y compartir información. Aquello fue una pasada, “¡Tomates y Cebollas!”. Hacer eso se llamaba conectarse a la Internet y me enganchó de inmediato.

Canisio Culeras y Las Berretes

El Pollo Urbano en Internet

Recuerdo las tardes maravillosas en que Gloria y yo leíamos en Internet la revista El Pollo Urbano, tomábamos Néctar de Ciruela Agria muy frío y… Gloria fue aceptada por CCyLB unánimemente, y durante cuarenta días y cuarenta noches, yo fui objeto de las bromas, chanzas y demás ocurrencias del grupo, que acepté con resignación y omnumiscencia.

Canisio Culeras y Las Berretes

Gloria en la gloria

Mi hermano de padre Fulgencio, hizo este maravilloso retrato de Gloria con su Cámara Kirkian. En El Laterío, Gloria me presentó a diversas personalidades de la ciudad de todos los estratos sociales.

Canisio Culeras y Las Berretes

Morgan

Allí conocí a Morgan, un manager local que prometió ocuparse de CCyLB y colocarles en la escena musical al nivel que merecían. La ingesta de varias botellas de Ulpianovice ayudó a completar la negociación.

Canisio Culeras y Las Berretes

Programa de Fiestas del Pilar

A los pocos días, acudió Morgan a Las Minas para anunciar al grupo que había conseguido un espectáculo durante las fiestas mayores de la ciudad, conocidas como las Fiestas del Pilar. El grupo sugirió que fuera realizado un registro sonoro del espectáculo y Morgan aceptó. El trato fue sellado con Ulpianovice, Néctar de Ciruela Agria muy frío, Sangría, hierbas aromáticas y discursos rembéticos. Más tarde, para culminar la celebración, acudimos a un festival de cine fantástico llamado Pánico en el Matadero donde concurrimos de incógnito, pues el grupo quería pasar desapercibido.

Canisio Culeras y Las Berretes

Festival de cine fantástico y de Terror

Mi hermano de padre Fulgencio obtuvo estas instantáneas con su Cámara Kirkian.

Y allí estaba yo, Anselmo de Piñones, para ser testigo y cronista de estos sucesos, en el año del Señor de 1995.

Pabellón de Peñas Populares

El grupo se preparó a fondo para este espectáculo, combinando ejercicios corales muy complejos con gorgoritos diatónicos y danzas polimétricas, obtenidos de un anexo del Catálogo de Cuernos Parejos. A la vez, se documentaron en diversos ambientes del significado que las Fiestas del Pilar tenían para la ciudad. Un detalle importante a comentar es que en el espectáculo iba a participar un grupo local de enorme tirón popular llamado Ixo Rai!

Ixo Rai!

Ixo Rai!

El nombre del grupo era una expresión en el idioma nativo, que quería decir algo así como “Por supuesto” o No faltaría más”. Las Fiestas del Pilar tenían un marcado influjo religioso para la ciudad, aunque personalmente no comulgo con sus ideas, más bien podría decirse que no comulgo.

Canisio Culeras y Las Berretes

Desfile iniciático y festivo

En cambio, muchas otras personas tomaban las fiestas como un acto de indisciplina, libertinaje y omnumiscencia etílica. La prensa había publicitado mucho el espectáculo a celebrar en el Pabellón de Peñas Populares.

Canisio Culeras y Las Berretes

Reseña del evento en la prensa

El tabloide Heraldo de Aragón adelantaba, a media página, el calendario de conciertos para los próximos Pilares. El espectáculo de CCyLB junto a Ixo Rai! se anunciaba como “Nuevo sonido aragonés”. Se ilustraba el artículo con una fotografía de Luz Casal, captada mientras interpretaba su famosa canción “Cinco lobitos”.

Canisio Culeras y Las Berretes

Cartel del show

Además, Alma Leh y MariMar Iscal desplegaron toda su artillería en carteles, póster, vallas publicitarias, anuncios en las telenovelas, reparto de insignias del grupo y de bolisas con aroma de ciruela a los transeúntes y, como novedad, una estela en el aire con el nombre de CCyLB, realizada por veintiséis aviones, uno por cada letra. El día señalado acudí con Gloria al evento. Iba a tener lugar en una carpa enorme y se esperaba que acudieran miles de personas.

Al llegar, nos recibió Abelardo Cholobrín, responsable mayor del refrigerio y representante gremial cualificado, quien nos hizo entrega de una carpa como donativo de la ciudad a CCyLB.

Canisio Culeras y Las Berretes

Abelardo Cholobrín hace entrega de una carpa a CCyLB

Observen la instantánea que tomó mi hermano de padre Fulgencio. Accedimos a los camerinos, donde encontramos al grupo terminando los últimos trabajos manuales y afinando sus instrumentos. Su técnica de afinado había cambiado: en lugar de los métodos tradicionales, utilizaban una recomendación del Canon Chaparrense Ilustrado, de la que no puedo dar detalles, pero que podría revolucionar la industria del diapasón.

Canisio Culeras y Las Berretes

CCyLB custodian a Morgan, el manager del grupo, que posa disfrazado de manager por exigencias de la organización

Esta estampa fue tomada en los amplios y bien ventilados camerinos de la Carpa de las Peñas Populares por mi hermano de padre Fulgencio. El ánimo del grupo era excelente. Nos dijeron que el sonido era bueno, el escenario enorme, los destilados de primera, los aromas entraban frescos y jugosos, y una marea humana esperaba acuciosa. Muchos, seguidores de Ixo Rai!, calentaban el ambiente ávidos de hacerse con la primera fila de escenario.

Pero antes, la noche les deparó una sorpresa indefectible: escuchar el berrido amplificado de CCyLB.

Canisio Culeras y Las Berretes

A una señal del triángulo de Canisio dio comienzo el show

La anchura del escenario permitía espacio para los movimientos, danzas y bailoteos del grupo sin riesgo a chocar entre ellos, ni contra el público. Abajo la cosa era distinta: las primeras filas eran un mar de cabezas y brazos en alto que saludaron al grupo al grito de “hevy-pop-jazz”. Las paredes y el suelo de la carpa comenzaron a temblar y reverberar con los primeros acordes. ¡”Qué potencia y qué ruido, Tomates y Cebollas”! Jamás en el tiempo que llevo siguiendo al grupo habían hecho tanto ruido y con tanto volumen.

Canisio Culeras y Las Berretes

Como se puede apreciar en esta instantánea, obtenida por mi hermano de padre Fulgencio, el público se apiñaba junto al escenario.

La primera pieza, “Morro de Concejal” versión jotonga, hizo conectar de inmediato al grupo con los presentes. Al final de la pieza, el respetable ya coreaba al unísono el nombre del grupo “Ccccccaaaaaaaaa nnnnnnnnnnniiiiiiiiiiii sssssssssssiiiiiiiiiiiiiiiiiiii ooooooooooo ooooooooooo”, en sol mayor.

Canisio Culeras y Las Berretes

Un coleccionista de entradas capicúas amablemente cedió al grupo su entrada nº 00200

El precio del concierto era asequible, lo que sin duda propició que el llenazo fuera monumental. CCyLB enchufaron la batidora musical y el público paladeó su brebaje escénico con total complacencia y alevosía. Podría decirse que hubo una perfecta comunión, aunque personalmente no comulgo. A pesar del descomunal volumen, el sonido era muy bueno y mis tripas se estremecían al ritmo de las piezas. Un momento cumbre fue cuando interpretaron “Azofaifa”, y tuvieron a bien dedicársela a Gloria, el ser más ubicuo, armonioso y sensible que jamás he conocido. Este es un detalle que siempre agradeceré al grupo.

Canisio Culeras y Las Berretes

Las Berretes lucieron trajes de Pietro di Scala, mientras Canisio Culeras vistió una impecable túnica, modelo Post-Monaguillo, tocado semitransparente de nylon negro con trenzas embolicadas y ojos morenos

Dividieron el espectáculo en tres partes, un concepto nunca visto antes en la ciudad, a esta escala. En la parte inicial interpretaron sus temas más populares y conocidos. Una parte intermedia, en la que Canisio leyó las opiniones vertidas por diversos personajes famosos e importantes acerca del grupo, y ejecutó un solo de violín con distintas partes del cuerpo: las manos, los pies, la cabeza, el culo, los… Este interludio despertó los instintos del público que aplaudió y disfrutó con la maña y habilidad de Canisio para estos menesteres. Fue despedido con una ovación de gala, vuelta al ruedo, una oreja y mirada hacia el tendido, como se puede apreciar en esta instantánea, obtenida por mi hermano de padre Fulgencio con su Cámara Kirkian.

Canisio Culeras y Las Berretes

Famoso solo de violín de Canisio

Canisio Culeras y Las Berretes

En la tercera parte del show, CCyLB cambiaron sus vestimentas por las camisetas con el emblema del grupo e interpretaron un repertorio de claro contenido fónico

Canisio Culeras y Las Berretes

Especialmente intensa fue la pieza “Rufaña” que fue coreada por el público como un himno generacional

Canisio Culeras y Las Berretes

Al terminar el espectáculo, se produjo una oleada de cánticos con el nombre del grupo por parte de un sector muy amplio

Algunos compraron camisetas en el puesto de mercadeo y las mostraban con orgullo. Cuando Ixo Rai! salieron a escena se encontraron a un público enfervorizado.

Canisio Culeras y Las Berretes

Resultado de este espectáculo fue “A Güevo”, un registro sonoro realizado en directo durante el show y que posteriormente comercializaría el grupo en formato de casete

El último día de las fiestas, CCyLB hicieron un poco de turismo por la ciudad para contemplar el ambiente reinante. Resultó muy interesante de contemplar para el grupo, a unos curiosos y populares personajes, llamados Gigantes y Cabezudos.

Anselmo de Piñones

Trifonte ciruelítico de Anselmo de Piñones

Los Gigantes hacían honor a su nombre. Eran unas estructuras enormes que soportaba solo un hombre sobre sus hombros. Los Cabezudos eran hombres con una cabeza descomunal, de ahí el término Cabezudo, que llevaban látigos en la mano y perseguían a los niños para atizarles latigazos y, si se dejaban, algún coscorrón. Formaban una extravagante procesión a la que seguía e incitaba una gran muchedumbre. Y así fue como CCyLB conocieron la gloria.

Y allí estaba yo, Anselmo de Piñones, para ser testigo y cronista de estos sucesos, en el año del Señor de 1995.


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