1996

De cómo Anselmo de Piñones y CCyLB gestan una chula chepa

Durante un tiempo, CCyLB se dedicaron a preparar piezas musicales y coreografías nuevas, para un espectáculo de nombre Chula Chepa Tour con el que planeaban remover los cimientos de la ciudad. Los abandoné brevemente para acudir como invitado a La Sorbona de París, donde debía ofrecer una disertación acerca del Canon Chaparrense Ilustrado aplicado a la polimetría coral.

Canisio Culeras y Las Berretes

Gloria y Anselmo en París

Tuve la satisfacción de acudir acompañado de Gloria.
Mi alocución tuvo una acogida desigual: parte de los concurrentes se marcharon indignados, mientras los que se quedaron aplaudían entusiasmados, abyectos y zamuecos, extasiados por el contenido de mi perorata y por el Cóctel Evaporizado de Ciruela que degustaron.
Aproveché el viaje para contactar con cabaret y club parisinos dispuestos a acoger un espectáculo de CCyLB.

Canisio Culeras y Las Berretes

Cabaret Le jour de glorie et arrivé

Realicé diversas gestiones que dieron buen fruto. Gloria disfrutó enormemente del ambiente de la ciudad y obtuvo una misteriosa receta para preparar el famoso Soufflé de Ciruelas aux Bon Vivant, muy apreciado por ciertos sibaritas franceses.

Canisio Culeras y Las Berretes

Chef Eugene, autor del Cóctel de Ciruelas aux Bon Vivant

A nuestra vuelta a Zaragoza, acudimos a Las Minas donde el grupo estaba ultimando los preparativos de la gira Chula Chepa Tour. Les entregamos como obsequio de nuestro viaje, varios sombreros estilo Maurice Chevalier, en cuyas cintas ponía “hevy-pop-jazz”. Nos recibieron con una ostentosa fiesta donde hubo gran profusión de fumachinas y vinacas. Canisio llevaba colgando de su mano un clarión y cada poco rato dibujaba extrañas figuras en las mangas de su vestimenta, luego mascullaba un rato, las borraba con prolijidad, y entraba en un embeleso sensitivo, del que solamente salía al escuchar el ruido de abrir una botella de Etchart Privado Cabernet Sauvignon muy frío.

Fiesta de Carnaval

Canisio Culeras y Las Berretes

Cartel del show

En la Sala Distrito se celebró el inicio de Chula Chepa Tour con un lleno absoluto.

Canisio Culeras y Las Berretes

Flayer del Chula Chepa Tour

Canisio Culeras y Las Berretes

Flayer del Chula Chepa Tour

Tanto es así, que la gente colapsó varias manzanas a la redonda y, ante la falta de espacio en la sala, se dejaron las puertas abiertas para que el cierzo esparciera el sonido por la redolada. Hubo gente que pagó en la reventa hasta diez veces el valor de la entrada y la primera fila se la jugaron al Black-Jack los interesados.

El ambiente era festivo y chispeante, salpicado por numerosas huestes de acólitos con camisetas y gorras con el emblema de CCyLB, que agotaron las existencias del puesto de mercadeo del grupo.

Canisio Culeras y Las Berretes

La muchedumbre en la puerta de la sala Distrito

Mi hermano de padre Fulgencio obtuvo esta instantánea con su Cámara Kirkian de la muchedumbre apiñándose en la calle.

Canisio Culeras y Las Berretes

Primiano Iturbe, locutor de Radio Canisio

Radio Canisio emitió el espectáculo en directo con los oportunos comentarios de Primiano Iturbe, maestro de comunicadores.

Canisio Culeras y Las Berretes

El show fue un trinomio, clásico a partir de entonces, con diversos cambios de vestimenta, coreografías minimalistas, un sonido tempestuoso y una agresividad escénica sin parangón ni comparación posible

Canisio Culeras y Las Berretes

El público coreaba las piezas que conocía, y durante la audición de las nuevas, asentía con entusiasmo las diatribas rítmicas y los movimientos rembéticos

Canisio Culeras y Las Berretes

El éxtasis llegó cuando CCyLB arengaron a sus seguidores con la “Polka Sintáctica”

Canisio Culeras y Las Berretes

Hubo tal frenesí polifónico, que hasta Gloria se sumó a la algarada, arrastrándome a mí con ella

Al término del espectáculo, y a expresa petición mía, Primiano Iturbe realizó una encuesta entre los asistentes, instándoles a pronunciar el nombre del grupo. El resultado fue oneroso y desquiciante, puesto que de seiscientos cuarenta y dos encuestados, únicamente el dos por ciento era capaz de recordar y pronunciar el nombre del grupo. Interesado por este fenómeno, extrapolable también a la prensa, realicé sucesivos estudios de Conformidad de la Aquiescencia Nemotécnica y Lingüística, cuyos resultados comentaré en otro momento.

Y allí estaba yo, Anselmo de Piñones, para ser testigo y cronista de estos sucesos, en el año del Señor de 1996.

CC Delicias

El Laterío, el restaurante regentado por Gloria, se convirtió en mi segunda casa, en my home.

Canisio Culeras y Las Berretes

El Laterío

Además era mi oficina particular, porque a través de la Internet podía enterarme de cualquier contingencia y escribir cartas que llegaban a destinatarios de cualquier lugar que también tuvieran la Internet. Las cartas se llamaban Files de Correo Electrónico y las gestionaba el Ordenador yo no sé de qué manera.

Canisio Culeras y Las Berretes

El Ordeñador

Que si el Internet Mail and News, el Internet Explorer… esos chismes son muy complicados de entender y emplean muchas palabras extranjeras.

Canisio Culeras y Las Berretes

Morgan

Un día que me hallaba ocupado en dichos menesteres, apareció Morgan por El Laterío. Acarreaba una gran sonrisa y tras unos sorbos de Néctar de Ciruela Agria me hizo sabedor de sus buenas noticias: tenía un contrato para realizar un espectáculo para CCyLB en el paradigma musical de la ciudad, el Centro Cívico Delicias, lugar por el que habían pasado numerosos grupos locales e internacionales.

Centro C�vico Delicias

Centro Cívico Delicias

También iba a realizarse un registro sonoro del show en un nuevo formato de audición llamado CD. Era un disco redondo, más pequeño que un single, con un agujero en el medio y necesitaba un aparato especial para hacerlo sonar. ¡”Tomates y Cebollas”!, exclamé. Una gran noticia para el grupo.
Camino de Las Minas pensé en hablar inmediatamente con Primiano Iturbe para poner lo antes posible uno de esos aparatos en Radio Canisio.

Canisio Culeras y Las Berretes

Logotipo de Radio Canisio

Cuando llegamos a Las Minas, Morgan informó al grupo de su gestión, siendo aclamado con un gran “hevy-pop-jazz” y comenzaron una competición de trabajos manuales de fina artesanía. Mi contribución a la fiesta fue bien recibida: las últimas cincuenta botellas de Ulpianovice de mi proveedor, el latifundista Ulpiano.

Anselmo de Piñones

A partir de ese instante, tengo una pequeña laguna mental y mis recuerdos se esbafan

Este espectáculo fue preparado minuciosamente por el grupo, tanto en lo musical como en lo conceptual. Sus colaboradores también hicieron lo propio.

Canisio Culeras y Las Berretes

Fulgencio de Piñones

Mi hermano de padre Fulgencio se compró para la ocasión un tomavistas nuevo y una Cámara Kirkian sincrética de alta omnumiscencia, preparada especialmente para obtener imágenes más acrisoladas.

Canisio Culeras y Las Berretes

Cartel del show

Alma Leh y MariMar Iscal propagaron por la ciudad multitud de productos del grupo: cartelería diversa, adoquines dulces con extractos de las letras, moñacos articulados que al apretarles los cuernos decían “hevy-pop-jazz”, degustaciones gratuitas de Néctar de Ciruela Agria (hecho por Gloria), cabezudos en miniatura con las caras y vestimentas del grupo, y un facsímile litográfico con una dedicatoria de CCyLB. Fernando Serrano, el fotógrafo leciñenense, elaboró una nueva y vistosa tanda de diapositivas altamente inflamables, y preparó la carátula para el CD con una soberbia instantánea obtenida en uno de sus viajes a Cuba. Primiano Iturbe elaboró un exhaustivo programa de radio, llamado “Polka Sualidad” en el que durante doce días, ininterrumpidamente, repasó la historia del grupo y puso en antena todos los registros sonoros de CCyLB. Morgan hizo continuos viajes a Las Minas para pulir todos los detalles y llevarse algunas botellas de Ulpianovice.

Canisio Culeras y Las Berretes

Tal fue el ajetreo de los días previos, que a la Berrete nº 50 le dio un golpe de frío en los abductores y se le paralizó una parte de la cara, la mitad de los dientes y una oreja

Canisio Culeras y Las Berretes

Todo se arregló dos días antes del show, tras llenarse el cuerpo de agujas y tras una ingesta masiva de infusiones aromáticas

Canisio Culeras y Las Berretes

CCyLB en el camerino del CC Delicias

Canisio Culeras y Las Berretes

El día señalado, CCyLB dieron el espectáculo por todo lo alto

Canisio Culeras y Las Berretes

Un derroche de técnica musical y destreza instrumental

Canisio Culeras y Las Berretes

Una conjunción plena de lo visual (vestimentas, diapositivas, luces) con lo auditivo (música, volumen, berridos) y lo conceptual (diseño, coreografías, letras), gestaron un orgasmo vibratorio entre el público y el grupo

¡”Tomates y Cebollas, qué omnumiscencia”! Jamás asistí a una simbiosis tan plena como la de esa noche.

El show fue el conocido trinomio, con una primera parte de éxitos clásicos del grupo y vestimentas de Pierto di Scala,

Canisio Culeras y Las Berretes

Canisio interpreta su espectacular solo de violín

una segunda parte con frases célebres acerca del grupo donde Canisio ejecuta su indescriptible Solo de Violín, y una tercera parte vestidos con los emblemas del grupo y una selección de piezas musicales nuevas, de estructuras inclasificables y heréticas, que engancharon profusamente con el público.

Canisio Culeras y Las Berretes

Sección rítmica de Las Berretes

Canisio Culeras y Las Berretes

Berrete nº 50

Canisio Culeras y Las Berretes

Las Berretes Nicanor Pé y Hortensia con barba de tres días

El espectáculo fue registrado en vídeo y en audio. Más adelante, CCyLB editaron un CD de audio que se vendió rápidamente y también hicieron algunas copias de vídeo para uso privado de ciertos coleccionistas.

Y allí estaba yo, Anselmo de Piñones, para ser testigo y cronista de estos sucesos, en el año del Señor de 1996.

Un país en la mochila

Una noche, acudió Morgan a Las Minas con un poeta y cantautor local, llamado José Antonio Labordeta, conocido como El Abuelo entre sus íntimos.

José Antonio Labordeta

El Abuelo

Rápidamente se estableció una corriente de simpatía entre CCyLB y El Abuelo.

Canisio Culeras y Las Berretes

El ínclito bodeguero

Morgan había contactado con un magnate de la industria vinícola quien estaba dispuesto a promocionar a diversos ídolos de la escena local, realizando registros sonoros en CD, apariciones en radio y televisión, e incursiones en la moda.

Especialmente interesado estaba en El Abuelo por su carisma y trayectoria, y en CCyLB como grupo mediático y sorprendente.

Canisio Culeras y Las Berretes

Clase práctica de cata de vinos

Además, el magnate quería nombrar a El Abuelo legítimo embajador de sus productos vinícolas, y al grupo Catadores Expertos en sus vinos.

José Antonio Labordeta

Un país en la mochila

Casualmente, El Abuelo estaba rodando para la televisión una serie llamada Un país en la mochila, en la que recorría diversos lugares para descubrir sus costumbres y vivencias, así que era una oportunidad sugestiva para el magnate. Morgan redactó unos contratos muy farragosos y abandonó Las Minas.
El Abuelo se mostró conocedor del grupo y de sus espectáculos, y propuso a CCyLB participar en la serie de televisión, investigando las polkas nativas de los lugares que él recorriera. El grupo aceptó con un estridente “hevy-pop-jazz” y sellaron el acuerdo con unos destilados escoceses y gran abundancia de trabajos manuales.
Para desolación de todos, y a pesar de tener firmados unos contratos, el magnate desapareció dejando un pufo a su espalda y jamás llevó a cabo la promoción de CCyLB.

Canisio Culeras y Las Berretes

Tras este fracaso, Morgan se hizo el harakiri como manager, abandonó al grupo y se dedicó a dar clases de Cocina

El Abuelo y el grupo no dieron mayor importancia al suceso, acostumbrados a los vaivenes del destino, y más adelante coincidirían en diversos espectáculos, cenas y otros refrigerios que ya comentaré en su momento.

Por otra parte, a los productores de Un país en la mochila no les pareció oportuno incluir a CCyLB en la serie, aunque El Abuelo los introdujo en un capítulo, de manera subliminal.

Canisio Culeras y Las Berretes

Publicidad subliminal en la serie Un país en la mochila

Esta instantánea, obtenida por mi hermano de padre Fulgencio con su nueva Cámara Kirkian, muestra el fotograma mencionado.

Y allí estaba yo, Anselmo de Piñones, para ser testigo y cronista de estos sucesos, en el año del Señor de 1996.


Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s