1997

De cómo Anselmo de Piñones y CCyLB mantienen el equilibrio (L’Equilif)

No menos que de asombrosa puede calificarse la visita que realizó Pietro di Scala a Zaragoza.

Pietro di Scala

Pietro di Scala

Durante su estadía en la ciudad, se instruyó en el Canon Chaparrense Ilustrado y en el Catálogo de Cuernos Parejos para bosquejar unos diseños muy concretos, encargados por su eminencia, con motivo de una gala benéfica que iba a tener lugar en Castelgandolfo durante la primavera.

Pietro di Scala

Diseños elaborados por Pietro di Scala

No puedo hablar de sus diseños, pues eran gran secreto, pero sí diré que las telas iban a ser estampadas con motivos tales comos pitones, renuevos y mogotes.
Pietro trajo algunos presentes para el grupo: un tambor de gran resonancia tímbrica tallado en acacia para la Berrete Nicanor Pé, un kimono neojaponés con fibras de oro y lapislázuli para la Berrete Curro Matachín, unas botas de caña alta y treinta y nueve centímetros de tacón curvo para la Berrete Enano Andrade, una cachimba irrompible y plegable para la Berrete Hortensia, un catalejo reversible y de gran polaridad para la Berrete nº 50, unas antiparras que lanzaban destellos irisados y llevaban un marcapasos atómico que marcaba el ritmo para Canisio, diversos libros prohibidos y hostias empapadas en Gebustramine cosecha añeja, obsequio del santo padre.

Canisio Culeras y Las Berretes

Licor de ciruelas

Para mí guardaba una sorpresa mayúscula: treinta cajas de Pivo y cien botellas de Slivovice. “¡Qué instante, Tomates y Cebollas”! Jamás olvidaré su mandíbula, moviéndose arriba y abajo, con la boca abierta hasta límites sobrehumanos, mientras balbuceaba: “¿Así que festejando, eh gurrián? Ecooooo, ecooooooooooooooooooo…
CCyLB recibieron a Pietro con gran alborozo. Su compañía e ilustración fueron un revulsivo para el grupo.

Pietro di Scala

Luigi y Pietro en la caverna del Braguero

Con él acudió Luigi, su ayudante de cámara, argonauta aficionado y aceitoso capacitado. Los acomodaron en la Caverna del Braguero, el lugar más amplio sin ocupar dentro de Las Minas y donde se sintieron muy a gusto. Recorrimos con ellos la ciudad, aprovechando la inauguración de un nuevo vehículo, llamado Taxi Turístico, cuyo conductor explicaba durante el viaje aspectos y lugares interesantes de la ciudad.

Canisio Culeras y Las Berretes

Gloria en la gloria

Por mi parte, y en compensación, los llevé a El Laterío para conocer a Gloria, el ser más ubicuo, armonioso y sensible que jamás he conocido.

Canisio Culeras y Las Berretes

El Ordeñador

Allí les mostré el funcionamiento de la Internet. Pietro quedó estupefacto con las prestaciones que genera el Ordenador, y a partir de entonces, mantuvimos una extensa correspondencia epistolar electrónica.

Pabellón Festejos Leciñena

Pietro y Luigi asistieron al espectáculo que CCyLB ofreció como inauguración del pabellón de deportes y festejos de Leciñena.

Canisio Culeras y Las Berretes

Nando Serrallonga, de Magallonera Management

Nando Serrallonga, de Magallonera Management, fue la parte contratante de la segunda parte y quien gestionó el convenio con el grupo. El día señalado, Pietro fue el encargado de inaugurar el inmueble, rompiendo una botella de champán de cincuenta litros contra la estructura. Cuando el edificio aguantó incólume la embestida, todos prorrumpimos en un altisonante “hevy-pop-jazz” de entusiasmo.

Canisio Culeras y Las Berretes

Cartel del show

El show fue de marcado acento rembético y con un toque de vodevil. El concepto era el equilibrio, o más bien como lo redefinió Pietro, L’Equilif. Muy interesante fue una coreografía en la que las Berretes danzaron con una botella de Pivo en la frente sin que les cayera, o el solo de violín que ejecutó Canisio con las manos atadas a la espalda, cabeza abajo sobre una tabla de planchar.

Canisio Culeras y Las Berretes

Pabellón de Leciñena

Debo decir que nunca antes había visto una costumbre semejante en una inauguración. Es por ello que el grupo se explayó en el show y realizó su repertorio completo para gran regocijo de Pietro.

Canisio Culeras y Las Berretes

Curiosamente, el público asistente era el de la caravana que acompañó al grupo desde Zaragoza, ni un solo lugareño estaba presente

En la última pieza, Pietro subió al escenario e interpretó con el grupo la pieza “Telepredicador”, de claro corte talar.

Canisio Culeras y Las Berretes

Los Precarios

Abandonaron Leciñena marchando en procesión por las calles del pueblo, encabezados por el estandarte de CCyLB, portado al alirón por Pietro y Luigi. En un cruce de caminos, en Los Monegros, separaron sus destinos.

Y allí estaba yo, Anselmo de Piñones, para ser testigo y cronista de estos sucesos, en el año del Señor de 1997.

Sala Z

Canisio Culeras y Las Berretes

Cartel del show

Prolongando el Chula Chepa Tour, CCyLB acudieron a un tugurio con matón en la entrada, llamado Z.

Canisio Culeras y Las Berretes

Esbirro colocado en la pared

Canisio Culeras y Las Berretes

Nada más llegar hubo varios desacuerdos entre la gerencia del local y el grupo,

Canisio Culeras y Las Berretes

especialmente en lo tocante a los destilados, ya que la calidad y la cantidad no se ajustaban al acuerdo previo,

Canisio Culeras y Las Berretes

y además, el pago del show iba a dilatarse en el tiempo.

Canisio Culeras y Las Berretes

Indignados ante tal proceder, el propio grupo se boicoteó a sí mismo

Canisio Culeras y Las Berretes

Interpretaron todas sus piezas en orden alfabético y ejecutaron como bis una mezcla de todas ellas enlazadas en una sola canción, llamada Popurrí y que duraba lo mismo que otro espectáculo completo.

Canisio Culeras y Las Berretes

Este Popurrí nunca más lo volvieron a realizar en directo, por lo que el público, con gran regocijo, asistió a un hecho histórico en la trayectoria del grupo, ¡”Tomates y Cebollas”!

Canisio Culeras y Las Berretes

Además, y aprovechando que esa misma noche comenzaba el verano, la Berrete nº 50 realizó un conjuro antes de salir al escenario, que alejó a las grandes masas seguidoras del grupo, aquejados de diversos virus estomacales, dejando el público reducido a cincuenta personas, como así indica su nombre.

Recuerdo que yo daba sorbos clandestinamente a una botella de Ulpianovice que llevaba bajo la chaqueta y que hubo una gran plétora de trabajos manuales.
El público coreaba todas las piezas y se estableció una curiosa reacción, puesto que cuanto más gritaba la gente, más alto tocaba el grupo, en un crescendo que amenazaba con romper los tímpanos y parte de la sala.

Canisio Culeras y Las Berretes

No se distinguía ni a unos ni a otros en un estrapalucio sin límite, cuando la Berrete Hortensia eclipsó a todos con un Do de Pechos ultrasónico, con lo que finalizó el espectáculo.

Y allí estaba yo, Anselmo de Piñones, para ser testigo y cronista de estos sucesos, en el año del Señor de 1997.

Canfranc

Diversos compromisos adquiridos con la Muy Noble, Muy Leal, Muy Heroica, Muy Benéfica, Siempre Heroica e Inmortal ciudad de Zaragoza, retenían al grupo. Empero, no olvidaban su ansiado encuentro con Finisterre, el fin del mundo. Tras recopilar diversa información, deciden visitar Canfranc durante un tiempo, lugar por el que pasaba un camino que conducía a Finisterre.
Acompaña al grupo en su investigación una caterva de estudiosos ilustrados, encabezados por el Gran Visir de Alejandreta y el Ángel Lagarto.


Buscando una mimetización con lo natural, nos alojamos en un camping llamado Canfranc, regentado por Jesús el Cristalino, quien dio cobijo y asistencia al grupo en todo momento.


Canisio Culeras y Las Berretes

Camping de Canfranc

Canisio Culeras y Las Berretes

Jesús el Cristalino

Localizaron el camino, llamado de Santiago, que los aldeanos recomendaban hacer a pie, con buen tiempo, visitando las ramificaciones de la calzada, y vestidos con un extraño atuendo del que pendía una concha.

Canisio Culeras y Las Berretes

Recorrieron diversos parajes de los Pirineos y contemplaron un Sarrio, animal que causó gran impacto en el grupo.

Compusieron unas piezas corales, de gran belleza y complejidad técnica, a las que llamaron “Torzón Pazino” que interpretaban todas las noches en la Cueva de las Güixas. Las frecuentes tormentas rivalizaban con las reverberaciones producidas en la cueva, creándose una cacofonía de gran impacto visceral y fónico.

Canisio Culeras y Las Berretes

Para mi regocijo, encontré por esos andurriales unas bayas de un sabor muy parecido a la ciruela, de las que llevé una gran provisión a Las Minas.

Fue esta una temporada de reencuentro con lo natural: hierbas del monte, destilados hechos a mano, dormir sobre la tierra… Gloria y yo disfrutamos enormemente de la tranquilidad y reposo del entorno.
Mi hermano de padre Fulgencio trabó gran amistad con Jesús el Cristalino y era frecuente verlos caminar al estilo rembético: andar ladeado, la chaqueta enfundada solamente en la manga izquierda y la derecha colgando, con el brazo al aire y haciendo gala de su jerga propia.

Y allí estaba yo, Anselmo de Piñones, para ser testigo y cronista de estos sucesos, en el año del Señor de 1997.

SONDA’97

La prensa local publicó por aquellos días, noticias acerca de un concurso que iba a tener lugar en la taberna Morrissey, llamado SONDA’97. CCyLB se apuntaron, pensando que sería un encuentro para tomar destilados con sonda, esa goma que utilizaba el grupo para tomar sus destilados con gran afición.

Canisio Culeras y Las Berretes

La Gran Destilación

Llegado el día del evento, descubrieron horrorizados que el concurso no era referente a la ingesta de destilados con sonda, sino a un acontecimiento musical donde algunos grupos competían por un premio.

Canisio Culeras y Las Berretes

Reseña del evento en la prensa

Tras unas gestiones apresuradas por parte del grupo, varios porteadores trajeron de Las Minas sus instrumentos, sus vestimentas y una provisión de destilados para hacer frente al show.

Canisio Culeras y Las Berretes

Reseña del evento en la prensa

Junto a CCyLB iba a dar el espectáculo otro grupo llamado Vinoman, de nombre tan sugerente que varias Berretes pensaron que era un camarero puesto por la taberna al servicio del grupo.

Canisio Culeras y Las Berretes

CCyLB en el Sonda

Canisio Culeras y Las Berretes

Canisio inicia una coreografía intransigente

Canisio Culeras y Las Berretes

Berrido en mi bemol menor

Sin haber preparado nada especial, CCyLB ofrecieron un repertorio de fulgurantes malabarismos sónicos tan intenso, que el dueño de la taberna, Tito, se sintió gratamente impresionado por el grupo y les colmó de parabienes. El técnico encargado de la megafonía se sintió incapaz de dar el brillo necesario al sonido para los requerimientos del grupo, desbordado continuamente por los gorgoritos corales y la profusión de instrumentos.

Canisio Culeras y Las Berretes

Las Berretes Curro Matachín y Hortensia

Canisio Culeras y Las Berretes

Sección rítmica de Las Berretes

CCyLB dio el espectáculo con las vestimentas negras y el emblema del grupo. Había poco sitio en el escenario para desarrollar las coreografías completas, por lo que ofrecieron detalles sueltos en momentos puntuales.

Canisio Culeras y Las Berretes

Laguna nemotécnica de Canisio

La mayor parte de los asistentes nunca había escuchado a CCyLB, lo cual supuso un impacto del que tardaron tiempo en recuperarse. Los miembros del jurado apenas daban crédito a lo sucedido y la mayor parte obviaron lo acaecido, puesto que la estética, las piezas sonoras y la actitud del grupo, no encajaban con los espectáculos de los grupos normales. La prensa especializada reconoció el virtuosismo y la compenetración del grupo y así dieron fe de ello, en pomposos y descafeinados comentarios. Eso sí, a partir de entonces, les comenzaron a llamar La Batidora Musical.

Canisio Culeras y Las Berretes

Papeleta de votación

Para los melómanos, diré que en las votaciones del concurso, el grupo más votado por los músicos participantes de todos los grupos, fue CCyLB. Es notorio el seguimiento de los espectáculos de CCyLB por varios músicos de otros grupos. No había espectáculo del grupo donde no acudieran bastantes caras conocidas de la escena local que terminaban en fiestas maratonianas celebradas en Las Minas.

Y allí estaba yo, Anselmo de Piñones, para ser testigo y cronista de estos sucesos, en el año del Señor de 1997.

L’Equilif

En una de aquellas fiestas, a Gloria le entró una morriña descomunal por volver a su tierra. Le prometí que acudiría con ella a visitar esos parajes. Me dijo con embeleso, que cerca de su casa hay un lugar donde encontraría Sidra de Ciruelas y un destilado especial, fuere y aromático, llamado Orujo de Ciruelo. Me entraron retortijones solo de pensarlo, “¡Tomates y Cebollas!”
CCyLB se sumaron a la campaña “Zaragoza, ciudad ahorradora de agua” e hicieron donativos de Pivo en diversas fiestas clandestinas celebradas en algunas tabernas de la ciudad, a las que acudió numeroso gentío.

Canisio Culeras y Las Berretes

CCyLB se sumaron a la campaña “Zaragoza, ciudad ahorradora de agua”

Mi hermano de padre Fulgencio obtuvo esta instantánea en una de dichas fiestas.
El grupo se encerró durante un tiempo en Las Minas para hacer un registro sonoro de nuevas composiciones que deseaban enviar a Pietro di Scala para un desfile de conmemorativo que se iba a celebrar en Roma. Fruto de aquellas sesiones intensivas, destiladas aromáticamente con Sangría y Ulpianovice, es la obra “L’Equilif“, editada venialmente por MU Records y difundida únicamente en el Vaticano. Especial difusión tuvo la pieza Tortura” muy comentada entre los círculos purpurados.

Y allí estaba yo, Anselmo de Piñones, para ser testigo y cronista de estos sucesos, en el año del Señor de 1997


Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s